Entrevista
Conversación sobre el duelo y la escritura
Lo encontré donde siempre: en la misma banca del patio, con el mismo termo. Había dejado de enseñar hacía años, pero seguía yendo al colegio "a mirar". Esta conversación fue grabada una mañana de julio.
¿Qué se aprende del duelo que no se aprende de otra cosa?
Que el tiempo no cura. Ordena. Uno cree que va a olvidar y lo que ocurre es que empieza a poner cada cosa en su sitio. El dolor no desaparece: se vuelve mueble.
Usted dice que los alumnos enseñan sin saberlo.
Enseñan a mirar. Un profesor se pasa la vida explicando y los alumnos se pasan la vida observando. Al final, los que aprendieron a observar son los que escriben.
¿Y la escritura sirve para algo frente a la pérdida?
Sirve para no mentirse. Cuando uno escribe, no puede decir que está bien si no lo está. La página es un espejo que no sabe adular.
¿Qué le diría al muchacho que fue?
Que se quede un rato más en la esquina. Que no se apure tanto en irse.